
Un mundo muy Blanco.
Todos los cuentos empiezan con el “Había una vez” pero este no es un cuento, trasciende a ello, es una historia real del mejor equipo en la historia del pulgarcito en el centro de América. Alianza FC.
- Recuerdo yo que “tenílla” como 15 años cuando estaba aquel baboso del Coronel Lemus de presidente. Te estoy hablando de allá por el ´58, Apué estaba un equipo de la Constancia donde mi papá trabaja pues ese que te puedo decir. le vendieron la categoría por un “peso” (colon) en aquel entonces –
Era don Edmundo Blanco, casualidad de la vida que su apellido era del color al equipo que a él le iba. Me lo encontré Yo un día que fui a comprar tortas y Don Mundo se me acerco porque le llamo la atención que andaba una camisa de Alianza, el también andaba comprando una torta cerca de la universidad donde estudio, propiamente en el centro de San Salvador.
El verle su rostro ya gastado como los pasillos del estadio, pero con esa pasión al hablar de ese equipo que tiene un “no se que” que apasiona a cualquiera ALBO, pero quizás mas a este trota MUNDO que le antecede el Don en su nombre.
“¿Para comer acá la torta viejo?” Era a mi que me preguntaban, al ver la platica y lo interesante que estaba la misma, me decidí por responder de la forma mas salvadoreña del mundo “Simón” (si)
Los domingos a la tarde era ley de ir a ver el equipo, porque a mi papá le gustaba el futbol y me llevaba a mí. Me dijo Don Mundo. Al escuchar del como hablaba de su progenitor se me vino aquel recuerdo de mi papá cuando me llevo al estadio a ver la selección, pero mi debut con Alianza llegaría un fin de semana después con la necedad de yo querer ir con una camisa azul, pero me explico que: “el azul se respeta cuando vas a ver a la única selecta del mundo, pero cuando se va a ver el Aliancita se va de blanco”. No comprendí, me puso la camisa blanca de “Bugs Bunny” y fuimos a ver ese juego.
- Cuando a mi la vida me daba tiempo iba a ver a Alianza, cuando No, yo me lo hacia –
- Yo e soñado con ser presidente de Alianza pero no tengo lo que se llama dinero para serlo, Calvo el viejo del 4 lo tuvo por un tiempo, claro el abuelo del ladrón ese de la federación. Vino un chileno que fue el que levanto al equipo mira, pum, pum. Ahí fue cuando esto despego, a la gente le gustaba el Alianza porque era de la capital y ganaba. Me decía, mientras la primera mordida le llenaba los cachetes de salsa.
Mira yo ya con uso de Razón y tenia ya edad para echarme las cervezas disfrute el gane aquel cuando vino PELÉ. (Al fin lo que le quería escuchar)
“El papá de la brujita puso el empate luego que el (Pele) metiera el 1-0. Puta! Ahí fue cuando ya tenían lo de la Orquesta Alba aquello era una locura, la gente diciendo el “ole” o gritando, tirando cerveza, miado, de todo me callo ese día, pero vale la pena cuando ves que el gol de Sepúlveda se metía por el penalti”
Si habría visto a alguien mas viejo en ver el sol que pega en la popular del Cuscatlán era don Mundo, según el no le gusta ir a las plateas porque siente que es como que lo veas en la tele, “Ahí no putias, ahí no cantas, ni saltas. Hoy me toca de ahí, ya anantes y camino”.
Justo y yo estaba a punto de cuestionarle que paso con aquella final del Aurora, cuando me hablo de eso. “Fueron tres juegos, si no lo viste no lo crees, fueron de esos partidos que vos decís Gracias a Dios hoy en día hay penales, porque te dejaba sin dinero”
“Ahí creo que Alianza enamoro a cualquiera, lo gano 5-3 y como siempre Sepúlveda de Héroe”
Tal vez yo no puedo contar con que pasión Edmundo me narraba estas anécdotas, pero lo que te puedo decir es que así, con la emoción de los colores de Rosa, bueno de blanco así hubo negros y me lo cuenta con una rabia que tendría que tener mi cámara para creerme.
- Mira no jugaban mal, pero pasaron como 19 años que no ganamos pero nada, yo me dije, “NO VUELVO A IR AL ESTADIO” pero estaba como que le dijera a mi mujer divorciémonos… No se puede hacer eso después de tanto año con ella, ahí estaba de negro, de necio aguantando todo.
Creo que te voy a decir de cuando nació la ultra, yo estaba ahí. Lugo le dio unos casete al chamaco de la barra, ahí implementaron eso de cantar, saltar y todas esas cosas que a mi me parecen bien y aunque no fue la primera pero es la mejor en su trabajo.
Al ´96 - ´97 el campeonato de Centro América comenzó la epopeya que le llamo de los ´90. Yo me fui con un amigo mío a Costa Rica, ¿Sabes cuantos llegamos a verlos? Así aficionados, DOS! Jajaja. Mi amigo y yo. Apagaron las luces celebramos de todos modos, nos fuimos a un barcito cerca del estadio. No quiero acordarme del siguiente día, Que GOMA!
Ya de las que faltan vos tenes que saberlas, las del 2001 para acá… Pero mira, la “epopeya del ´90” vos sabes quienes estaban, Curbelo, Lugo, Kin… y mas pué!
Pocas veces lo interrumpo al hablar y pocas veces el se interrumpe al hablar, si no es por el bocado que se mete a la boca o simplemente porque una tos de abuelo no lo deja hablar.
Yo pensaba que hacia mucho por ver este equipo domingo a domingo, pero Edmundo es aquel que viste su guayabera y es blanca, le veo la mirada perdida y casi es una “A” en su retina, en su vista, misma que si perdiera el único lugar donde sabría llegar, seguro seria al estadio, si lo conoce de memoria para llegar a “Vietnam” o la esquina de las cervezas de “La chele”.
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